Asturias Región agropolitana
Medidas: 17 x 24 cm

Páginas: 240

Fecha de publicación: Oviedo, 2008
Asturias, región agropolitana: las relaciones campo-ciudad en la sociedad posindustrial

Jaime Izquierdo Vallina

¿Tiene futuro el campo asturiano? ¿Podemos aprovechar la disposición geográfica, la ubicación en medio del campo y el tamaño de nuestras ciudades como una ventaja comparativa? ¿Es posible frenar la difusión de la ciudad?

¿Tienen las aldeas y los espacios comunales un futuro distinto al abandono? ¿Es la intensificación y el monocultivo agrario y forestal la única opción en la marina? ¿Podemos cultivar desde las ciudades? Y, más aún, ¿hay alguna alternativa social, económica y ecológicamente viable al declive de la economía campesina?


A estas y a otras preguntas similares trata de dar respuesta este ensayo que reivindica el papel de la actividad agraria en el desarrollo regional y advierte de la urgente necesidad de actualización y respeto que merecen los conocimientos agroecológicos de los antepasados campesinos con los que se construyó el «paraíso natural» que nos han dejado en herencia.
Nuestras ciudades y villas de cabecera, y nuestras características biogeográficas, nos ofrecen las condiciones de partida para orientar el desarrollo regional desde una viable y original perspectiva agropolitana. Una perspectiva, una nueva mirada, que pretende la superación de la irrespetuosa supremacía urbana sobre el campo y de los principios de gestión espacial metropolitanos, aspirando, por el contrario, al fomento de la agricultura urbana, a la integración ambiental y territorial de la agricultura intensiva e industrial y a la rehabilitación funcional de los conocimientos agroecológicos esenciales para manejar los paisajes de los denominados «espacios naturales».





Gobierno de Menorca
 
Acuerdo sobre prácticas agrarias sostenibles

La Custodia del Territorio: una posibilidad para los agentes privados


 

Ante una sociedad que evoluciona muy rápido y unos problemas que se han de tratar desde diferentes perspectivas, pretender dejar toda la responsabilidad de las soluciones en manos de las instituciones públicas es, probablemente, un error. La filosofía de la Custodia del Territorio pretende recuperar la iniciativa privada y voluntaria en la conservación de los valores ambientales.
En este marco, surge la posibilidad del Acuerdo de Prácticas Agrarias Sostenibles, un acuerdo voluntario entre una finca privada y una entidad de conservación del medio ambiente, con la finalidad de buscar una ayuda mutua que pueda beneficiar los objetivos de ambas partes.

Nuevos valores que crecen en importancia
En sociedades como la nuestra, en la que las necesidades más básicas están cubiertas y donde la mayoría de las materias primas son importadas de otros países, la actividad agraria está cambiando sus objetivos. De esta manera, la garantía de la calidad de los alimentos o la conservación de valores naturales van adquiriendo de cada vez más importancia. Estos objetivos, en el caso europeo, están contemplados en la reciente Política Agraria Comunitaria y preocupan a una gran mayoría de ciudadanos comunitarios.
También, los acuerdos resultantes de las grandes cumbres y encuentros mundiales, recogen esta preocupación causada por la pérdida de valores ambientales y la baja calidad de los alimentos que consumimos. La sociedad occidental, en definitiva, está dando progresivamente más importancia a unos aspectos que obligan al sector agrario a adaptarse a esta evolución social.
En este contexto, Menorca no es una excepción y su mundo agrario tendrá que enfrentarse al cambio para salir de la crisis provocada por un modelo orientado a un producto con crecientes problemas para entrar en el mercado.

El Acuerdo de Prácticas Agrarias Sostenibles
Es una iniciativa que pretende fomentar sistemas de gestión agraria que puedan acercarse a los objetivos de viabilidad económica (fundamentales para la supervivencia del sector agrario) junto con la preservación de los valores ambientales más destacados (fundamentales, tanto para la sociedad menorquina como para que el propio sector agrario pueda continuar operando en el futuro).
Por una parte, un planteamiento sostenible en el enfoque económico de una explotación, ayuda a la viabilidad y a la supervivencia de esta actividad. Al mismo tiempo, la preservación de los valores ambientales de flora, fauna y paisaje, constituyen una aportación de calidad a los intereses generales de toda la población.
Se trata de un acuerdo voluntario entre dos partes: finca agraria y GOB, con el cual las dos partes se comprometen a trabajar para alcanzar el máximo de una lista de medidas que se han identificado como potencialmente beneficiosas, tanto como para la viabilidad económica como para la conservación de valores naturales. Por otra parte, el GOB se compromete a colaborar en la promoción de la finca frente a otros agentes, públicos o privados, con la finalidad de conseguir ayudas directas o vías de comercialización en beneficio de la finca.
El acuerdo no impide que se puedan añadir posteriormente otros actores, como instituciones públicas o empresas de otros sectores que quieran colaborar ayudando a los espacios agrarios que están bajo el acuerdo de custodia.


Cómo se tramita
La aplicación de la lista de medidas tendrá unos plazos de adaptación y seguirá un calendario establecido por las dos partes en el convenio, con la finalidad de poder ir incorporándolas a un ritmo que permita la implantación, tanto de las medidas como de las ayudas a conseguir.
Se podrá dar difusión pública a los acuerdos (siempre que esto sea deseado por las dos partes) a través de los medios de comunicación, con el objetivo de dar a conocer al resto de los ciudadanos los compromisos y beneficios que estas iniciativas pueden ofrecer a todos en general.
Con el objetivo de aprender del proceso y para garantizar que las medidas son las adecuadas y se están aplicando correctamente, se establecerá una revisión semestral del acuerdo y, en caso que sea necesario, se corregirán aquellos aspectos susceptibles de ser mejorados.


Objetivos y parámetros considerados
Una vez recogidas las informaciones pertinentes relacionadas con la filosofía de la Custodia del Territorio, de la celebración de un taller de participación con gente del mundo agrario, de la adaptación específica a la realidad de nuestra isla y de la posterior revisión con representantes, tanto del sector agrario como ambiental, se ha identificado un lista de medidas a aplicar que ofrecen la posibilidad de generar beneficios, tanto económicos como ambientales.

Son 38 las medidas identificadas, las cuales se agrupan en 5 grandes grupos:
1.- Tipología del cultivo.
2.- Gestión del cultivo.
3.- Gestión del ganado.
4.- Gestión de los elementos naturales.
5.- Actividades complementarias.

Los beneficios sobre un parámetro u otro podrán ser directos o indirectos, según si su repercusión es directa o derivada de otros beneficios.

Beneficios socioeconómicos para las fincas
1. del aumento de los ingresos causados por una comercialización diferenciada, derivada del valor añadido del producto
2. del acceso a ayudas específicas por el hecho de aplicar algunas de las medidas
3. de la reducción de costes conseguidos mediante prácticas más adaptadas al medio
4. del incremento de valor en algunos aspectos de la propia finca.

Los parámetros mediante los cuales se contabilizan los beneficios económicos en este caso son:
* Diversificación de la producción.
* Ahorro de tiempo.
* Aumento del valor patrimonial.
* Aumento del potencial de caza.
* Aumento de la tranquilidad.
* Aumento de fertilidad.
* Retención de suelo fértil.
* Protección contra el viento.
* Protección contra plagas.
* Ahorro de energía.
* Opción a subvenciones específicas.
* Ahorro de abonos.
* Ingresos complementarios.
* Potencial de comercialización.
* Disponibilidad de agua.

Beneficios socioambientales

1. Preservación de especies de fauna y/o flora.
2. Conservación de ecosistemas.

3. Conservación de valores estéticos.

4. Disminución de peligros ambientales.
5. Disminución de consumo de recursos.

Los parámetros detectados ambientalmente como más importantes son:

*  Beneficio a la fauna silvestre
* Beneficio a la flora silvestre.
* Conservación del paisaje.
* Reducción del uso de productos tóxicos.
* Reducción de consumo de agua.
* Reducción del peligro de contaminación de los acuíferos.
* Conservación del suelo fértil.
* Garantía alimentaria.
* Reducción de contaminación



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