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Obras completas de Jovellanos

Gaspar Melchor de Jovellanos

Iniciadas por José Miguel Caso González y editadas conjuntamente por el Instituto Feijoo de Estudios del Siglo XVIII (Universidad de Oviedo), el Ayuntamiento de Gijón y KRK Ediciones, las Obras completas de Jovellanos contemplan la aparición de diecisiete tomos, según el siguiente plan: volumen I (Escritos literarios), volúmenes II, III, IV y V (Correspondencia), volúmenes VI, VII y VIII (Diario), volumen IX (Escritos asturianos), volumen X (Escritos económicos), volumen XI (Escritos políticos), volumen XII (Escritos sobre literatura), volúmenes XIII y XIV (Escritos pedagógicos), volumen XV (Escritos histórico artísticos), volumen XVI (Escritos jurídicos y Varia) y volumen XVII (Índices generales de la obra






José Miguel Caso
 
Criterios editoriales

Criterios editoriales seguidos en esta edición.


 

Determinar unos criterios editoriales únicos para una colección de obras tan heterogéneas como las que se incluyen aquí es prácticamente imposible. Cada una plantea problemas muy concretos, que deben ser resueltos individualmente. De todas formas hay algunas normas generales a las que me he atenido. Son las siguientes:

1.ª Cuando sólo existe un manuscrito autógrafo de Jovellanos o de letra de sus amanuenses, se reproduce literalmente, sin más que modernizar la ortografía y la puntuación, pero corrigiendo todo lo que parezca un lapsus calami, dejando siempre constancia de ello en la correspondiente nota.

2.Si sólo se dispone de copias de manuscritos perdidos, se reproduce literalmente el texto de la copia, modernizando ortografía y puntuación y corrigiendo las erratas.

3.a Cuando se conserva el autógrafo definitivo de Jovellanos y al mismo tiempo existe una edición posterior a su muerte, se sigue el autógrafo, anotando las variantes del impreso.

4.a Cuando se disponga de una edición preparada por el propio Jovellanos, se reproduce esa edición, anotando las variantes de manuscritos o de otras ediciones con valor crítico.

5.a Si sólo existen ediciones posteriores a la muerte de Jovellanos, que no pueden confrontarse con manuscritos fidedignos, sigo su texto, pero haciendo también las correcciones que me parezcan oportunas, de las que quedará constancia en las correspondientes notas.

6.a En los casos en que hay dos o más versiones del propio Jovellanos, se edita el texto definitivo, anotando como variantes las de las versiones anteriores.

Me he planteado, entre otros problemas, el de la forma de incluir las variantes y las notas explicativas. Hay una diferencia entre los textos en verso y los textos en prosa, entre los textos cortos y los textos largos. Los versos pueden y deben numerarse. La prosa podría numerarse por líneas y por páginas; pero esto suscitaría problemas técnicos, a veces graves, aunque tengan siempre solución. Después de haber analizado las diversas posibilidades, he considerado que lo más acertado era lo siguiente:

1.° Todas las notas, textuales y explicativas, irán siempre al final de cada una de las obras, sean cortas o largas, con la excepción que señalo después para el Diario.

2.° En las obras en verso las notas textuales irán agrupadas antes de las explicativas, con indicación del número de verso, sin llamada ninguna en el texto.

3.° Las notas explicativas irán también agrupadas al final de las textuales, pero tendrán su correspondiente llamada.

4.° En las obras en prosa todas las notas tendrán su correspondiente llamada y todas irán agrupadas al final de cada obra; pero las notas textuales se indicarán con asterisco (25*). Esto obedece al convencimiento de que al lector normal la nota textual le va a interesar muy poco o nada, y de esta forma puede obviar su consulta, sabiendo que es simplemente nota que recoge una variante.

5.° Para facilitar la consulta, al comienzo de cada obra larga se indicará la página en la que comienzan las notas.

6.° Haré una sola excepción: las anotaciones al Diario. Creo que esta obra no puede leerse por el no iniciado más que si tiene a pie de página la correspondiente aclaración. Las notas habrán de ser abundantes, y en consecuencia se dificultaría su consulta si se agruparan al fin de cada Cuaderno. Sin embargo, en el total del Diario van a tener menos importancia las notas textuales, por lo que no importará que se encuentren a pie de página, aunque señaladas con el asterisco habitual.

7.° Una parte importante de las notas explicativas de la Correspondencia y del Diario habrá de referirse a las personas citadas. Extractar la biografía de cada persona la primera vez que aparezca, y después remitir a esa nota, plantearía un problema de consulta. En consecuencia, he decidido poner al final de la Correspondencia y al final del Diario un índice de personas, con una breve biografía o los posibles datos para su identificación. Cuando el nombre con que Jovellanos se refiere a alguien no lleve directamente al índice, se indicará en nota a quién se menciona.