De Francisco Cabarrús a Jovellanos
 
Carta 1.069.

[París], 7 de julio de 1797.


 

[Hay en la carta un pasaje en que habla de los Marats y Robespierre, y luego dice]: Con todo, más despreciables cien veces me parecen los que llaman hombres de bien; ellos son los que dieron el primer impulso para trastornar el antiguo gobierno, y después su cobardía ha hecho triunfar sucesivamente a todas las facciones: dejaron derribar el trono y 1a primera constitución; asesinar al pobre rey; se han dejado prender y degollar como rebaños, y ahora con sus gaterías e intrigas estorban la paz exterior y preparan en cuanto pueden la guerra civil y una nueva revolución. Los teatros, los diarios, los clérigos, los emigrados, de todo se valen; ¡y si siquiera quisiesen a su rey legítimo! No, señor, no quieren más que gritar y enredar; en fin, esta nación tan grande en sus ejércitos y vista de lejos, es de cerca una porción de muchachos revoltosos que sólo el rigor puede contener.